Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Enero, buen mes para el carbonero.
El que come y canta loco se levanta.
Pedir peras al olmo.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
Haces mal, espera otro tal.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Lleno de pasión, vacío de razón.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
A quien no la teme, nada le espanta.
Idos y muertos, olvidados presto.
¿Quien es tu hermano?. El vecino más cercano.
Buena cara dice buen alma.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Entre col y col, lechuga.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.