Árbol que no frutea, bueno es para leña.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Buen abogado, mal cristiano.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
A buey viejo, no se le saca paso.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Honra sin provecho la digo pecho.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Los extremos se tocan.
A buena suela, mala pieza.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
No hay merluza grande que pese poco.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Nada con nada, total nada.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Favor publicado, favor deshonrado.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Mojarse el potito.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Acabada la misa, se parten las obladas.
A saya blanca, ribete negro.
A escote, no hay pegote.
Entre pillos anda el juego.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.