Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
En la causa está el remedio.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
El mucho joder empreña.
El pleito claro no necesita abogado.
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Noche toledana. (Irse de farra).
Enero desaloja las camas
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Junta de pájaros, agua segura.
Un suspiro es poco alivio.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Si deseas amor verdadero, aprende a amarte.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
La pereza es la madre de todos los vicios.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
A la gorra, ni quien le corra.
Mañana te lo dirá la vida.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Más vale bueno que mucho.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
De un peligro, con otro me libro.
Haz el mal y guárdate.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Cada cual decía del amor que tenía.