En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
El que busca, encuentra.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Toda demasía enfada y hastía.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
La pereza es la madre de la pobreza.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Mientras haya municiones, no se entregan posiciones.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Esta de mírame y no me toques.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Decir bien y obrar mejor.
De poniente, ni viento ni gente.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
El que callar no puede, hablar no sabe.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
La ocupación constante previene las tentaciones.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
El hombre apercibido medio combatido.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.