Haz lo que creas que está bien.
El viento y la marea no esperan a nadie.
La jodienda no tiene enmienda.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Poca cuadrilla, vida tranquila
A donde fueres haz lo que vieres.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Dinero guardado, barco amarrado.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Mal reposa la vida dudosa.
Dar limosna no aligera la bolsa
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
De luengas vías, luengas mentiras.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Dádiva forzada no merece gracias.
La fantasía es la primavera del alma
Prudente espera es mejor que cometer un error.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Todo lo que no es dado es perdido
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prision.
Cada uno halla horma de su zapato.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Los hijos son lo que la madre quiere.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Juicios tengas, y los ganes.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Nada necesita quien tiene bastante.