Loquillo y los Trogloditas.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
La lengua no es de acero, pero corta.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Amor de corneta, de diana a retreta.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Busca una agujita en un pajar, y verás como te va.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Mañana será otro día.
Cada día, su pesar y su alegría.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Menos correr y más hacer.
Ayúdate y te ayudaré.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
A caracoles picantes, vino abundante.
La ensalada, bien salada, poco avinagrada y bien aceitada.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Buen pedidor, mal dador.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Enero desaloja las camas