El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
No lo hurta, lo hereda.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Irse con la música a otra parte.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Donde uno piensa, otro sueña.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Beber sin comer, maña de ranas es.
A chica cama, échate en medio.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Burlas suaves traen burlas graves.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Hombre casado, burro domado.
Buena cara dice buen alma.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
El tiempo es el mejor consejero
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Roer siempre el mismo hueso
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Agua encharcada, hervida después de colada.
A mala suerte, envidia fuerte.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Buena compañía, Dios y Santa María.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Por un clavo se pierde una herradura.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
A donde las dan, allí las toman.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.