Ir por lana y volver trasquilado.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
A mala leña un buen brazado.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
A burra nueva, cincha amarilla.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Buen pedidor, mal dador.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Buen moro, o mierda u oro.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
El ruin calzado sube a los cascos.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
A barco nuevo, capitán viejo.
Estoy como gallo en corral ajeno
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Dos capitanes hunden la nave.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Agarrando aunque sea fallo.
Aunque los dos son de barro, no el lo mismo bacín que jarro.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Don sin Din, gilipollas en latín.
A fullero, fullero y medio.
Viejo es Pedro para cabrero.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Ley puesta, trampa hecha.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Industria, pluma y espada, si no hay estrella, no son nada.
Ir a amarrar el zorro.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Van al mismo mazo.