Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
De casas y de potros que lo hagan otros.
En la cancha se ven los gallos.
Juicios tengas, y los ganes.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Saber más que Merlín.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Un real de deuda, otro acarrea.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Calle mojada, caja cerrada.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Lo bien hecho bien parece.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Soltero maduro, maricón seguro.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El que trae , lleva.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Cargos son cargas.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Hablar por la boca del ganso.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
El papel que se rompa él.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.