Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
La mala costurera, larga la hebra.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
La rata avisada, no muerde carnada.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Hijos casados, duelos doblados.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Lo que se hace de noche sale de día.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Oveja que bala, bocado que pierde.
A causa perdida, mucha palabrería.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Hombre osado, bien afortunado.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
¡A darle que es mole de olla!
Llevar y traer, de todo ha de haber.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Abriles y condes, los más traidores.
Hacer buenas (o malas) migas.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
De refrán y afán pocos se librarán.
Desbarata hasta un balín.
Maestro de atar escobas.
Mallorquina, puta fina
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Aire de Levante, agua delante.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.