Oveja de todos, cómenla lobos.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Al perro más flaco se le cargan las pulgas.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Dame pan y llámame perro.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Caballo bonito, corto y gordito.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Serio como perro en bote.
Menos perro, menos pulgas.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Bestia alegre, echada pace.
A carne de lobo diente de perro.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Perro pendejo, no va a la gloria.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
A buen amo, mejor criado.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Si quieres que te siga el perro dale pan
A liebre ida, palos al cubil.
Perro viejo no caga en el trillo.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
De casta le viene al galgo.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Ningún perro lamiendo engorda.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.