Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
La esperanza alegra el alma.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Haz bien y vive alegre.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
La experiencia es la madre de la ciencia.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Paciencia y barajar.
Iglesia, o mar, o casa real.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Date buena vida, temerás más la caída.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Suerte, y al toro.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Salud perdida, salud gemida.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Quien mucho duerme, poco vive.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
La muerte nos iguala a todos.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
El amor es eterno, mientras dura.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.