Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Hasta los animales se fastidian.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
De lengua me como un plato.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Quien hizo una...hace dos
Una van de cal y otra van de arena.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
El que da, recibe.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Acá como allá, y allá como acá.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Amores y dolores quitan el sueño.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Por pedir, nada se pierde.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Nadie se meta donde no le llaman.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Con pan y vino, se anda el camino.
Bueno está lo bueno.
Belleza de cuerpo no se hereda
Nadie se muere en la vispera.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Hacer de un camino, dos mandados.
Hacer de toda hierba un fardo.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Obra acabada, a dios agrada.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Fía poco y en muy pocos.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.