Gente parada, malos pensamientos.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
El interés mata la amistad
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
No te acostumbres a lo que no dure.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Aguas de Abril, vengan mil.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Los medicos también se mueren.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Gente de montaña, gente de maña.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Demasiado pedo para la mula.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
La que fácil llega, fácil se va.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Cuerpo sano, mente sana.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Las horas amargas, son mucho más largas.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Para nadar hay que tirarse al agua.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.