Felicidad de hoy, dolor de mañana
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Quien mucho da mucho recibe.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Quien tenga tiempo que no espere
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Las acciones revelan las pasiones
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Bien ama quien nunca olvida.
La virtud es de poco sueño.
Volver a inventar la rueda.
El trabajo ennoblece.
Dios tarda, pero no olvida.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Siempre ayuda la verdad.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
El dinero no compra la felicidad.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Diligencia vale más que ciencia.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Lo prometido es deuda.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Ni para Dios, ni para el diablo.
¿Quién con una luz se pierde?
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Saber poco obliga a mucho.