El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Vivir juntado es igual que casado.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
En largos caminos se conocen los amigos.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
El comer, es maestro del beber.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Antes muerte que vergüenza.
Fiate de Dios y no corras.
Santo Tomé, ver y creer.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
A misa, no se va con prisa.
Borrón y cuenta nueva.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Por lo demás, paciencia y barajar.
Beso, queso y vino espeso.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
A fullería, cordobesías.
Bien ora quien bien obra.
Ausente, apenas viviente.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Al pan pan y al vino vino.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Dios nos coja confesados.
Casa sin madre, río sin cauce.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
La alegría todo mal espanta
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Mujer al volante, peligro constante.
Yo para ser feliz quiero un camión.
A caracoles picantes, vino abundante.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
A mi, mis timbres.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.