Vivir es morir lentamente.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Año nuevo vida nueva.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Del viejo el consejo.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Refranes de viejas son sentencias.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
La envidia acorta la vida.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
La muerte todo lo ataja.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
A más vivir, más sufrir.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.