La mentira dura hasta que la verdad florece.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
El que nada no se ahoga.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Los hijos son lo que la madre quiere.
La experiencia es a veces dolencia.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
La mejor suegra, la muerta.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Bien vivió quien bien se escondió.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Mi secreto, en mi pecho.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Amor de niña, agua en cestillla.
La mayor ventura, menos dura.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Para poca salud, más vale morirse.
Agua limpia de fuente viva.
El destino baraja, nosotros jugamos.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Para aprender, perder.
La respuesta mansa, la ira quebranta.