Hacer de una pulga un elefante.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
El amor es de hermano y no de señor.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
El amor es ciego.
Señor por señor, el padre es el mejor.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
La mujer casta esta siempre acompañada.
El tonto ni de Dios goza.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Abrojos, abren ojos.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Quien se casa, casa quiere.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
A hija casada, los yernos a la puerta.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Agua corriente no mata a la gente.
La ignorancia es madre de la admiración.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
La cabra siempre tira al monte.
La obligación es primero que la devoción.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Los pesares envenenan la sangre.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
A feria vayas que más valgas.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.