Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
La buena obra, ella misma se loa.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
La mucha tristeza es muerte lenta.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Novia para siempre, mujer para nunca.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
El tiempo aclara las cosas.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Si falta la comida, torcida va la vida.
La paciencia es el puerto de las miserias.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Buena muerte es buena suerte.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.