Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
La muerte es imprevisible.
Mal largo, muerte al cabo.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
El casado por amor vive vida con dolor.
Nadie quiere la salud más que el paso.
El que con locura nace, con ella yace.
Nada tiene al que nada le basta.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
A cada cosa le llega su tiempo.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
Feria de loco es el mundo todo.
El hombre nació para morir, es mortal.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
la ropa son alas.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Para morirse, siempre hay tiempo.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Amor viejo, pena pero no muere.
Amor es el verdadero precio del amor.
Viajar con un amigo hace amar la vida