Calle mojada, caja cerrada.
Jugarse hasta la camisa.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Cual es el rey, tal es la ley.
Hacer ruido, para sacar partido.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
La costumbre vence a la ley.
El gorrón tiene que ser sufrido.
El que más madrugo, un talego se encontró.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
El que es mandado no es culpado.
Rectificar es de sabios.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
La conciencia vale por cien testigos.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Buen abogado, mal cristiano.
El que es culpable puede reincidir.
Júntate, que junto estabas.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Ladran, pues cabalgo.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
A tal puta, tal rufián.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
A cautela, cautela y media.
Dar un cuarto al pregonero.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.