Bebo lo tinto y meo lo claro.
Lo que va viene.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Ganar, poco vale sin guardar.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
A cada paje, su ropaje.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Los difuntos, todos juntos.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Abogado de ricos, mal de pobres.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Amores reñidos, los más queridos.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.