El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Ofrecer el oro y el moro.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Humo de hogar no empaña el cielo.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Pasar amargura por ganar hermosura.
En casa llena el loco no se apena.
Vencer no es vergonzoso
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
A casa de tu tía, más no cada día.
Vino y mujer, te ponen al revés.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
A cautela, cautela y media.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Para conservar amistad, pared en medio.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
El que se brinda se sobra.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Lo bueno dura poco.