Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
El que fía, salió a cobrar.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Suerte, y al toro.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
El mono sabe el palo al que trepa.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
A las regiones altas nunca les faltan tormentas.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Quien primero viene, primero tiene.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
Pan y vino andan camino.
Un clavo saca a otro clavo.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Juegos de manos son de bananos.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Boca con duelo, no dice bueno.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Fruta prohibida, más apetecida.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Dios castiga sin dar voces.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Yo que callo, piedras apaño.
Buena crianza no pierde punto.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.