Buena vida, arrugas tiene.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
De tal colmena tal enjambre.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
A buey viejo, cencerro nuevo.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
El que paga mal, paga dos veces.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
El mejor suegro, vestido de negro.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
El que del campo viene, cenar quiere.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Quien destaja no baraja.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Casarse bajo el palo de la escoba
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Vayan las verdes por las maduras.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Juez airado, injusto el fallo.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Quien da el consejo, da el tostón.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Mear sin peer, rara vez.
En la duda, ten la lengua muda.