El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Copas son triunfos.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Juicios tengas, y los ganes.
Amor de amos, agua en cestos.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
La madurez solo se vive una vez.
Más chulo que un ocho.
Nunca falta un roto para un descosido.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Obra acabada venta aguarda.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Moda y fortuna presto se mudan.
Grandotas aunque me peguen.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Tras cada pregón, azote.
Este se mete como Juan por su casa.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Cada pájaro lance su canto.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Dulce y vino, borracho fino.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Badajo alto, campana rota.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Esto está color de hormiga.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
No hay dos sin tres.
Dios nos coja confesados.
Hay más días que longanizas.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Casa hecha, sepultura abierta.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.