Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Después de que baile bien aunque sea fea.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
El que se afloja se aflige.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Vida sin amor, años sin verano
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Amor de dos, amor de Dios.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
El papel que se rompa él.
En guerra avisada no muere gente.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
A buen santo te encomiendas.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Cada día, su pesar y su alegría.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Antes de que acabes, no te alabes.
Ajo dulce ni leño sin humo.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Más chuletas y menos servilletas.
Hoy no se fía, mañana sí.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Boñigas hacen espigas.
De buen chaparrón, buen remojón.
No hables por boca ajena.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
A falta de manos, buenos son los pies.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.