Novia sin cepas, novio con quejas.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
O la bebes o la derramas.
A caballo nuevo jinete viejo.
Viejo con moza, mal retoza.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
A gallo viejo gallina joven.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
De vaca vieja, novilla brava.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Al loco y al fraile, aire.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Entre más viejo más pendejo.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
A caballero nuevo, caballo viejo.
A la vejez, cuernos de pez.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
A buey viejo, pasto tierno.
Teta de noviciado.
El que no tiene hijos, los educa bien.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Julio, lo verde y lo maduro.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Barbas mayores quitan menores.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Donde hay yeguas, potros nacen.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.