Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
De ninguno seas muy compañero.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Casa vieja todo es goteras.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Jugarse hasta la camisa.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Al son que me tocan bailo.
A consejo ido, consejo venido.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
Vivir juntado es igual que casado.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Mear sin peer, rara vez.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Bastante colabora quien no entorpece.
Buenas razones cautivan los corazones.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
No importa que nazcan chatos nomás que respiren bien.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.