A los tuyos, con razón o sin ella.
Atrás viene quien las endereza.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Más se junta pidiendo que dando.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Tras de corneados ? Apaleados.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Mientras dura, vida y dulzura.
Son muchos los hijos del muerto.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
El que mucho ofrece, poco da.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Años nones son los peores.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
De persona palabrera, nunca te creas.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
El vino es la leche de los viejos.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Lo hermoso, a todos da gozo.
A los tontos no les dura el dinero.
Es de sabios cambiar de mujer.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Quien ama, teme.
Hacienda de señores, se la comen los señores.