Feo, pero con suerte.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Paciencia y barajar.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
A los audaces la fortuna les ayuda.
De tus herederos, sé tu el primero.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Consejo tardío, consejo baldío.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Guardas bien y no sabes para quien.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Gente pobre no necesita criados.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Con tontos, ni a coger hongos.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Amor viejo, pena pero no muere.
La boda de los pobres, toda es voces.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Sayo que otro suda, poco dura.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Los vicios no necesitan maestro.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.