Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Un pie calzado y otro descalzo
Entre los amores verdaderos, el más fino es el primero.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
El que ama el peligro, en él perece.
Poco a poco se cría la muchacha desde el moco.
Noviembre caliente, mayo helado.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Tras el vicio viene el lamento.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Llegar al humo de las velas.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Más vale callar que con borrico hablar.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
El que come y canta loco se levanta.
Si hay miseria, que no se note
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Cada ollero alaba su puchero.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Éramos pocos y parió la abuela.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Amor de lejos, felices los cuatro
El relajo es dulce después del trabajo.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
Fruto vedado el más deseado.