El amor, de necios hace discretos.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
La conciencia vale por cien testigos.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Necio que calla por sabio que pasa.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
La lengua queda y los ojos listos.
El buen alimento cría entendimiento.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Saber amar es mucho saber.
La ignorancia es madre de la admiración.
El saber no ocupa lugar, pero sí espacio en disco.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Hablando se entiende la gente.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Atender y entender para aprender.
De sabios es variar de opinión.
El sabio calla, el tonto otorga.
Callando el necio, se hace discreto.
Dar y tejer es buen saber.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
La diligencia es la madre de la buena forma.