Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Amar a todos, confiar en nadie.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Con la misma vara que midas serás medido.
La virtud en sí es un premio
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
A cada necio agrada su porrada.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
La madurez solo se vive una vez.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
A gran culpa, suave comprensión.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Actividad cría prosperidad.
Es tonto, pero se mete en casa.
Tu hablar te hace presente.
El corazón del justo, piensa para responder.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Sabe más que el tocino rancio.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Quien guarda valores, padece temores.
Es demasiado necio para ser loco.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
La más fina mula, patea y recula.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Intimidades, solo en las mocedades.
Malo es quien es bueno por interés.
Cuatro ojos ven más que dos.