En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
La práctica vale más que la gramática.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Claridad, y no en el caldo.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Lengua malvada corta más que espada.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
No saber una jota.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
A la hija muda, su madre la entiende.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
El necio o no se casa o se casa mal.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Tranquilidad viene de tranca.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Alegría, belleza cría.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Haber de todo, como en botica.