Alegría y tristeza muerte acarrean.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Los compañeros de cama se escogen de día
Mudarse por mejorarse.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Amor de amos, agua en cestos.
Día vivido, día perdido.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
El que más chifle, capador.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Un día menos, una arruga más.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
El mandar no quiere par.
El que con locura nace, con ella yace.
La ignorancia es madre de la admiración.
Juez con prisa, juez que yerra.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.