Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
El que huye, obedece.
La vida da muchas vueltas.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Haz el mal y guárdate.
Joven intrépido no deja memoria.
Si vives de fiado, vives señalado.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
El que no cojea, renquea.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Reunión de pastores, oveja muerta.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Sobre advertencia no hay engaño.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
El interés tiene patas.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Nadie da lo que no tiene.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
Indio con puro, ladrón seguro.
Amor nuevo, olvida el primero.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Sin dudar, no hay acertar.
Casa chica infierno grande.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Freídle un huevo, que dos merece.