Pan para hoy, hambre para mañana.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Buena olla y mal testamento.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Al freír será el reír.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El amor todo lo iguala.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Estar como las putas en cuaresma.
En septiembre cosecha y no siembres.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Más vale tarde que nunca.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Hablando se entienden los blancos.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Pon y te llamaran gallina.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Compuesta, no hay mujer fea.
Amor de corneta, de diana a retreta.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Burro empinado, por hombres es contado.
Pan casero, de ese quiero.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
El que nada tiene, nada vale.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
No hay pero que valga.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.