El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
El que cree en mujer no cree en Dios.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
A chica boca, chica sopa.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Boda sin borracho tenla a milagro.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
En el peligro se conoce al amigo.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
El que no habla, no yerre.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
La lengua unta y el diente pincha
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Hijos casados, trabajo doble.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Quien pregunta, no yerra.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Deja la h de ayer para hoy.
Nadie se meta donde no le llaman.
Para el solano, agua en mano.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Hacer bailar el trompo en la uña.
El que algo debe, no reposa como quiere.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.