A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Amor comprado, dale por vendido.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Más enredado que un kilo de estopa.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Día de agua, taberna o fragua.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Apaga la luz, Mañosón!
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Entre amigos no hay cumplidos.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
A mucho vino, poco tino.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Que saben las vacas de montura.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Llaga incurable, vida miserable.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Los casados, casa quieren.
Una golondrina no hace verano.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
Año de nieves, año de bienes.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
La necesidad conduce a Dios.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Madre ardida hace la hija tollida.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.