Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Después del gusto, que venga el susto.
No dar pie con bola.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
No hay otra felicidad que la paz interior.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Buen lector, mal escribano.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
A gran pecado, gran misericordia.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
A donde fueres haz lo que vieres.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Al que dice la verdad le ahorcan.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Lo raro es caro.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Dos agujas no se pinchan.
Beber, hasta la hez.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Aguja que doble, para sastre pobre.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Burro que piensa bota la carga.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Enero desaloja las camas
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Cada palo que aguante su vela.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
El amor no hace hervir la olla
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Trato es trato.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.