Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
No sufras por calenturas ajenas.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Las cosas se toman según de quien vengan.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
No muerdas la mano que te da de comer.
Ajo dulce ni leño sin humo.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
No lo hurta, lo hereda.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Las armas las cargan el diablo.
La causa no justifica el motivo.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Idos y muertos es lo mesmo.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Más perdido que perro en misa.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Eso es meterse en camisa de once varas.
La religión cala siempre en los estratos pobres
La alegría intensa es cosa seria
Mal ayuna el que mal come.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
El pasajero se conoce por la maleta.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Hombre de dos caras, arredro vaya.