Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
La necesidad agudiza el ingenio.
Dar y tejer es buen saber.
No se debe escupir al cielo.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Una golondrina no hace verano.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Reniego de plática que acaban en daca.
Nadie está contento con su suerte.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Más vale que sobre que no que falte.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Indios y burros, todos son unos.
La virtud ennoblece.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Es como llevar leña para el monte.
De luengas vías, luengas mentiras.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
No ser escaparate de nadie.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
A capar se aprende cortando cojones.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.