El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Chocolate que no tiñe, claro está
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Pan duro, pero seguro.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
No dar su brazo a torcer.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Libro prestado, perdido o estropeado.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
A enemigo que huye, puente de plata.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
No conviertas en amigo al que has vencido
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
Soñar no cuesta nada.
Qué es una raya más para el tigre.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Llevar bien puestos los calzones.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Mallorquina, puta fina
A la fortuna, por los cuernos.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.