Mas vale tener mal burro que ninguno.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Nadie toma lo que no le dan.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
La envidia acorta la vida.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
A los tontos no les dura el dinero.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Arena y cal encubren mucho mal.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Entre más viejo más pendejo.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
La mala paga , aunque sea en paja.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.