Hombre avisado, medio salvado
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Al mal hecho, ruego y pecho.
Ausente, apenas viviente.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Hombre refranero, medido y certero.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Cabeza loca, la pierde su boca.
En la necesidad se conoce la amistad.
No escupas contra el viento.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Decir refranes es decir verdades.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
No hay zurdo bueno.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
El que necesita, te visita.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
No hay ladrón sin encubridor.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
En puerta y en puente nadie se siente.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
La hambre no tiene aguante.
Te están dando Atol con el dedo.
La blancura de la nieve hace al cisne negro.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Viendo al payaso, soltando la risa.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
El celoso no puede ser jocoso.