Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Cada cual mire por su cuchar.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Si hay miseria, que no se note
Freídle un huevo, que dos merece.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
A gallo viejo gallina joven.
Carne en calceta, para quien la meta.
Una sola vez no es costumbre.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
La lengua queda y los ojos listos.
Hay miles de miserias en un solo amor
Mucho preito hace mendigo.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Burro empinado, por hombres es contado.
Jugarse hasta la camisa.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
El que mucho habla, mucho yerra.
Ver para creer.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Ayudaté y serás ayudado.
Buena madera, buen oficial espera.
Haz lo que creas que está bien.
A la gorra, ni quien le corra.
De oveja negra, borrego blanco.
La misa, dígala el cura.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Buena, por ventura; mala, por natura.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Hay ojos que de legañas se enamoran.