Desbarata hasta un balín.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Hasta ajustar, regatear.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
No hay mayor tontería que reñir.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Viento del solano, agua en la mano.
Algo es algo, menos es nada.
A heredad vieja, heredero nuevo.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
No todos los que van a la iglesia son santos
Donde hay orden, hay bendición.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
El amor no se compra con dinero.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Lo que no cuesta no vale.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
El ojo quiere su parte
Viendo al payaso, soltando la risa.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Viejo es Pedro para cabrero.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Adorar al santo por la peana.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
El que llora su mal, no lo remedia
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Todo tiene un fin.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.