Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
El amor todo lo iguala.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Para aprender, perder.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Inútil como cenicero en moto.
Ocurre en las mejores familias.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Hombre harto, no es comilón.
Amor con hambre, no dura.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Llora tus penas y deja las ajenas.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Las buenas labores honran a los labradores.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Boca de verdades, cien enemistades.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Rana en el fondo del pozo.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
La vida es un deber a cumplir
Los pies van donde va el corazón
Alegría, belleza cría.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Jodido pero contento.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.