El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Dame rojura y te daré hermosura.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Del mal que uno huye, de ese muere.
La envidia es una mala consejera.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Los pensamientos no pagan peaje
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Querer sanar es media salud.
Hortelano tonto, patata gorda.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
De buena semilla, buena cosecha.
Nadie da lo que no ha.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Hasta el final nadie es dichoso.
Pensando en pajarito preña'o
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
A lo hecho, pecho.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.